El Estado debe garantizar los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y niñas ante emergencia sanitaria por el COVID-19

Lima, 10 de julio .- Ante la emergencia sanitaria que se vive en el Perú y el mundo, es de suma importancia garantizar y promover los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, adolescentes y niñas, principalmente en los territorios de las comunidades campesinas y nativas, donde el acceso a los servicios de salud ya era limitado desde antes de la pandemia.

Según información de la Defensoría del Pueblo (2019), solo el 39% de los pueblos indígenas cuentan con un establecimiento de salud en sus territorios, y en cuanto al aseguramiento de salud, el 35% de las mujeres indígenas no cuentan con SIS, situación que se ve agravada ante la crisis sanitaria que vivimos por el coronavirus y las altas cifras de violencia hacia las mujeres reportadas en este periodo.

La organización Católicas por el Derecho a Decidir-Perú (CDD-Perú) llama la atención sobre la importancia de que las mujeres puedan acceder a los servicios de salud sexual y reproductiva adecuados.

“La emergencia sanitaria ha dejado al descubierto la precariedad del sistema de salud, especialmente en cuanto a los servicios de salud sexual y reproductiva, atención a gestantes y de atención a víctimas de violencia sexual. Esto ha ocasionado un incremento en las muertes maternas, el aumento de los embarazos en niñas y mayores barreras de acceso a la salud para las mujeres indígenas”, expresó Gladys Vía, coordinadora de CDD-Perú.

Según indica la vocera de esta institución, las cifras de mortalidad materna habían disminuido en el Perú, pero debido a la actual emergencia la tasa ha aumentado en 14% pues no hay capacidad operativa para atender emergencias obstétricas, ni se está llevando un control de embarazo adecuado.

 

Pedido de atención

La Defensoría del Pueblo (2019) ha informado que, en los últimos 10 años, 5013 niñas indígenas fueron madres antes de los 14 años. De otro lado, a nivel nacional, de enero a junio del presente año, 358 menores de 14 años tuvieron partos tras una violación sexual (Minsa, 2020).

Estos problemas, unidos a la falta de acceso al aborto terapéutico durante la pandemia, están ocasionando que la salud de las niñas, adolescentes y mujeres corra grave peligro, lo cual puede convertirse en un problema de salud pública que es necesario prevenir.

“La atención médica a las mujeres debe mantenerse incluso cuando se suspenden los servicios no urgentes y electivos. Estos servicios deben darse con pertinencia cultural, que incorporen las características culturales y lingüísticas de las mujeres que atienden. Recordemos que, durante el 2019, se reportaron más de 370 denuncias por violación sexual a mujeres indígenas, siendo el 70% de los casos referentes a niñas y adolescentes indígenas”, finalizó Gladys Vía.

Como parte de las acciones para llamar la atención al Estado y a la sociedad, Católicas por el Derecho a Decidir-Perú, realiza la campaña “Todas Somos Mariana”, que busca principalmente informar a las mujeres sobre la posibilidad de que las niñas y adolescentes puedan acceder al aborto terapéutico, que está despenalizado en nuestro país. Esta interrupción del embarazo puede darse cuando la salud o vida de la gestante está en riesgo.

 

Datos

De acuerdo con los reportes de las direcciones regionales de salud de la Amazonía Peruana (2020), solo hasta el 4 de junio, se registraron a 684 indígenas con COVID-19: 288 en Loreto, 279 en Ucayali, 89 en Amazonas y 28 en Madre de Dios. Los pueblos indígenas con más casos detectados son los Shipibo-Conibo, seguidos por los Achuar, Kichwa, Wampis y Awajún. Según la Confederación de Nacionalidades Amazónicas del Perú (julio 2020) se reportan más de 100 personas fallecidas solo de la comunidad Shipibo-conibo.